Cuestionario de evaluación de la función docente

Al final de mi estancia en un centro le paso al alumnado un cuestionario de evaluación sobre mi labor docente, con el fin de aprender y mejorar, claro está. Creía que esta sería una práctica normal entre l*s docentes, pero, por lo que llevo visto, a l*s chic*s les sorprende muchísimo: no están acostumbrad*s a que la evaluación sea recíproca.

También he observado que les gusta mucho, en general, poder dar su opinión sobre la profesora y que les hace sentirse bien. Creo que es una práctica recomendable.

Este es el cuestionario, de elaboración propia, que he pasado a final de curso a l*s estudiantes de 1º y 2º de ESO del último insti en el que he estado. Cada vez, adapto las preguntas al nivel impartido y los ítems según los objetivos que haya intentado conseguir.

Al pasárselo, insisto en que es voluntario (como un favor que les pido), en que es anónimo a no ser que quieran poner su nombre (no sé por qué, much*s insisten en ponerlo), en que sólo lo leeré yo y en que no lo leeré hasta que estén cerradas todas las notas, para evitar condicionarme en ningún sentido. He notado que estas advertencias les dan confianza a la hora de rellenarlo.

Al pasar los resultados, además de ver en qué tengo que hacer más hincapié, lo que me resulta más interesante es lo que escriben espontáneamente que les ha gustado y lo que no (aunque normalmente ponen menos cosas negativas), para saber qué tipo de actividades funcionan mejor.

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Prezis literatura – 2º de Bachillerato

Este curso he estado usando presentaciones Prezi de realización propia sobre literatura con los cursos de segundo de Bachillerato. En las evaluaciones a la función docente que hicieron l*s estudiantes al final de mi estancia su uso fue muy bien valorado de forma espontánea, sin que hubiera ningún ítem que hiciera referencia a ellas.

Creo que si se pone un poco de trabajo en hacerlas bien, estas presentaciones ayudan mucho a dinamizar las sesiones, como apoyo a la introducción de contenido nuevo. Una vez vistas en clase, también sirven al alumnado para repasar en casa. Además, tienen la ventaja de librarnos de los consabidos y a menudo horripilantes powerpoints.

El patio de mi IES

Recomienzo este blog con lo que espero que sean varias reflexiones de final de  este curso, seguidas de nuevos pensares y experiencias que traiga el que viene.

En el último IES he pasado casi cuatro meses, y mi horario incluía cuatro guardias de patio a la semana. Las guardias de patio consisten en pasearse, dar o evitar dar conversación a otr*s profes de guardia, charlar con l*s alumn*s que vienen a decirte cosas y, en mi caso, luchar porque el espacio se mantenga limpio y libre de zumos tirados por el suelo. En mi insti no hay grandes conflictos en el patio. Esta entrada trata sobre la organización del espacio.

Al principio no me había dado cuenta, pero por casualidad di con un artículo que hablaba del recreo. Entonces miré el patio de mi IES.

Todos los días es más o menos así:

Distribución del patio por actividad y género

Distribución del patio por actividad y género

No hay más chicos que chicas entre el alumnado. Pero la distribución del espacio es esta.

Un día se lo hice notar a un grupo de 1º de ESO. Algunas chicas se quedaron pensando. Algunos chicos me explicaron que, si quisieran, las chicas podrían jugar en el centro y ocupar el espacio, pero que no querían. Que preferían charlar y, a poder ser, a la sombra.

Ayer fue el último día de curso y había muchos menos estudiantes en el centro. En la guardia de patio vi, por primera vez, a los chicos más pequeños (1º/2º ESO) jugando al fútbol en el espacio de arriba. Y, por primera vez, a un grupo de chicas jugando al baloncesto y a otro grupo de chicas practicando bailes y volteretas al son de la música del móvil en medio del patio. Al sol.

Ocupaban un montón de espacio.

El artículo es este. Yo no sé si es la solución. Pero veo que algo hay que modificar.

Edmodo, la red social educativa

Edmodo es una red social pensada para docentes, donde se pueden crear diferentes grupos para poder intercambiar material con los alumnos, así como entrar en contacto con otros docentes por áreas de interés. Por ahora, casi todos los usuarios (al menos los que yo he encontrado) provienen del mundo anglosajón, pero parece que esta red se va conociendo poco a poco por todas partes. Es interesante la funcionalidad de Biblioteca, que permite al usuario ir archivando recursos educativos a través de archivos y enlaces.

Antonio Garrido tiene un completo tutorial sobre esta red social: Edmodo. Redes sociales para el aula.

Banco de textos

#bdtextos, en continuo crecimiento, es una amplia recopilación de textos para poder utilizarlos con grupos de primaria y secundaria. Están ordenados por tipo de texto y la página incluye un sistema de valoración por parte de los usuarios, lo que facilita la búsqueda.

El Banco de textos es un proyecto colaborativo (porque se basa en las aportaciones de los usuarios) que pretende, teniendo como protagonista principal al texto escrito, fomentar la lectura en alumnos de Educación Primaria y Educación Secundaria y su participación y la de sus docentes en un proyecto común.

 

[Reflexiones] Repensar la educación

De una forma clara y concisa, Fran Iglesias reflexiona sobre qué temas hay que repensar en la educación y por qué.

La actual división del currículum en asignaturas, heredada desde los tiempos de Roma y sus siete artes liberales, reagrupadas en el trivium y cuatrivium de las primeras universidades, ampliadas por la ilustración y consolidadas por la instauración de los sistemas de educación general. (…)

El modelo de comunicación en el sistema educativo. ¿Por qué hay que cuestionarlo? Porque los modelos de transmisión unidireccional de información ya no valen, son innecesarios, la información está en todas partes. Necesitamos educar con modelos comunicativos dialóguicos, donde todos somos emisores y receptores y aprendemos a escuchar de manera crítica. (…)

El papel de los libros de texto y otros materiales curriculares.¿Por qué hay que cuestionarlo? Hace tiempo que los libros de texto escolares se han convertido en poco más que un formulario que hay que cubrir durante el curso, que no merece la pena conservar y que es igual para todos. Son libros de usar y tirar. Vivimos en un tiempo en que la información está disponible digitalmente para su uso y transformación. (…)

Cosas que damos por sentadas.