Pero esto, ¿para qué sirve?

Este curso imparto Lengua castellana y Literatura a 1º, 2º y 3º de ESO. Mi objetivo, coherente con los objetivos marcados en la legislación, es que l*s alumn*s mejoren su expresión escrita y oral, su comprensión escrita y que se desenvuelvan mejor al interactuar oralmente. Que amplíen su vocabulario y que disfruten leyendo, escribiendo, hablando, debatiendo. Sin embargo, el currículum entiende imprescindible que l*s estudiantes identifiquen lo que es un complemento predicativo y que lo distingan de un complemento directo, así como que sepan escribir pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo después de una forma verbal. Así lo entienden también la mayoría de l*s docentes de lengua, parece.

En el cuestionario de principio de curso, una de las preguntas que les he hecho a los grupos es ¿Crees que la materia de Lengua castellana y Literatura te puede servir para algo en tu vida presente o futura?. Much*s escriben que sí para leer mejor, para no tener faltas, para que no te timen de mayorpara agrandar tu vocabulario. Otr*s entienden directamente que no les sirve para casi nada (y agradezco la sinceridad). Y también:

Sí, porque de mayor quiero ser periodista, pero para eso no hacen falta los sintagmas.

Sirve, pero depende de qué, pienso que saber (por ejemplo) en qué tiempo usar los verbos es importante, pero, también pienso que la sintaxis y la morfología no me sirven.

La verdad es que estoy de acuerdo con ell*s. Me resulta muy difícil explicar para qué sirve la mayoría del currículum de la materia. Creo que en el resto de las materias, además, pasa igual. Aquí lo explica Jordi Martí, profesor de tecnología:

Tenemos  también un problema con las materias. Más del noventa por ciento de lo que se incluye en el currículum y que explicamos a los chavales tiene una utilidad (y ya no hablo sólo de utilidad práctica ya que hay un bagaje cultural que considero imprescindible) bastante cuestionable. Si un noventa por ciento de las horas que están estabulados en un centro educativo sirve entre poco y nada tenemos otro gran problema. No es ficción, es realidad.

Tomemos como ejemplo la sintaxis, que ocupa más o menos un tercio o la mitad del programa de cada uno de los seis cursos. Resulta, en primer lugar, que la sintaxis no se estudia para relacionarla con la producción real de textos orales o escritos, ni para comprenderlos mejor; simplemente, se generan unas frases “de laboratorio” y se analizan. Es como un pasatiempo. A mí me gusta, pero entiendo que no todo el mundo tiene por qué hacer crucigramas ni que le evalúen por ello. Un ejemplo. Abro ahora mismo al azar el libro de 3º de ESO. Esta es la primera oración que leo: La melodía ha sido escuchada. Y también: A Eduardo el bocadillo de atún no le apetece. Uhm. Me pregunto cuándo alguien genera esa primera frase (me lo imagino en una película de espías o algo así, no mucho más), y me pregunto también quién es Eduardo y qué me importa a mí si le apetece el bocadillo de atún.

Por otro lado, la sintaxis que se enseña en Secundaria y Bachillerato está obsoleta: es como si se estudiara la evolución de las especies sin tener en cuenta a Darwin. Ni siquiera les valdrá para ser investigador*s en filología.

Está bien explicar por qué no se dice *A Clara no la gusta cantar, pero para eso no hace falta la terminología, como sabe cualquier docente de Español como Lengua Extranjera. Una cosa es la filología, la lingüística, y otra, el buen uso de la lengua.

Si enseñamos nociones sin conexión con el mundo real y sin que les aporte ninguna utilidad o ventaja ni les haga adquirir ninguna capacidad más allá de la de resolver un buen sudoku sintáctico y aprobar el examen, no nos extrañemos de que l*s alumn*s nos cuestionen para qué sirve lo que aprenden o piensen que están perdiendo el tiempo. Es que a lo mejor están perdiendo el tiempo.

mafalda

Mafalda lo tiene bien claro. ¿Y nosotr*s, l*s docentes?

La palabra del día

La idea se la tomé prestada a una compañera que estaba haciendo esta actividad con un 3º de ESO. Acordé con un grupo de 1º de ESO llevarla también a cabo y lo hemos estado haciendo durante las últimas cinco semanas. Es la palabra del día.

Cada día de clase un/a estudiante diferente traía una palabra que creyera que el resto de la clase no iba a conocer, para que la aprendieran junt*s; decía la palabra y la escribía en la pizarra. Si alguien de la clase conocía su significado, lo explicaba. Si no, la persona que la había propuesto definía la palabra (a veces necesitaban mi ayuda), contaba por qué se le había ocurrido proponerla y luego entre tod*s ideaban frases con esa palabra que dejaran entrever su significado. En la parte de atrás de su cuaderno cada día apuntaban la palabra elegida, el significado y la frase que más les hubiera gustado.

Ha funcionado muy bien y, cuando a mí se me olvidaba decirlo, ell*s mism*s me recordaban que lo primero era la palabra del día. Nos llevaba unos cinco minutos por sesión. Nos hemos reído mucho con algunas palabras y luego las usaban durante el curso. He visto, además, que la actividad les picaba la curiosidad por el léxico y por la formación de palabras. Hay que decir que lo he practicado con un grupo bueno y tranquilo donde casi tod*s hacían siempre la tarea, así que no teníamos el problema de que la persona encargada no trajera la palabra, aunque esto pasó alguna vez y entonces alguien del grupo proponía otra.

Para afianzar la actividad, creo que sería bueno hacer un tablón en clase donde pinchar las palabras y quizá la frase, para que se vaya rellenando y al final vean todo junto el trabajo que han hecho. Yo lo he pensado como una cartulina con “ventanas” donde en cada una por fuera se ve la palabra y al abrir la ventanita dentro se lee la frase.

También creo que, una vez que se está trabajando o se ha trabajado la morfología, se puede añadir el intentar determinar la formación de la palabra elegida o formar otras a partir de ella por derivación y composición.

La compañera que lo ha hecho con 3º me contó que, una vez que tod*s l*s estudiantes habían propuesto una palabra, pasaron a proponer refranes y dichos del día, y que también le funcionó muy bien.

No me acuerdo de muchas, pero ahí van unas poquitas palabras del día de este curso.

Palabras del día

Prezis literatura – 2º de Bachillerato

Este curso he estado usando presentaciones Prezi de realización propia sobre literatura con los cursos de segundo de Bachillerato. En las evaluaciones a la función docente que hicieron l*s estudiantes al final de mi estancia su uso fue muy bien valorado de forma espontánea, sin que hubiera ningún ítem que hiciera referencia a ellas.

Creo que si se pone un poco de trabajo en hacerlas bien, estas presentaciones ayudan mucho a dinamizar las sesiones, como apoyo a la introducción de contenido nuevo. Una vez vistas en clase, también sirven al alumnado para repasar en casa. Además, tienen la ventaja de librarnos de los consabidos y a menudo horripilantes powerpoints.

Banco de textos

#bdtextos, en continuo crecimiento, es una amplia recopilación de textos para poder utilizarlos con grupos de primaria y secundaria. Están ordenados por tipo de texto y la página incluye un sistema de valoración por parte de los usuarios, lo que facilita la búsqueda.

El Banco de textos es un proyecto colaborativo (porque se basa en las aportaciones de los usuarios) que pretende, teniendo como protagonista principal al texto escrito, fomentar la lectura en alumnos de Educación Primaria y Educación Secundaria y su participación y la de sus docentes en un proyecto común.